Documental “Obsolescencia Programada” la estafa programada de la industria de consumo
4 julio, 2012 | 22:38
En el mundo actual en el que se nos pide a los consumidores que seamos parte imprescindible del motor de la economía mundial, y que nos volquemos como poseidos a consumir. Nos encontramos con el concepto implementado por todos los fabricantes de bienes de consumo, que no es otro que, el de la “Obsolescencia Programada”. Lo que implica que la inmensa mayoria de fabricantes, y diseñadores, tienen en cuenta este concepto a la hora de la fabricación, por el cual, todo artículo que se comercializa en el mercado, tiene que estar fabricado de tal forma que se deteriore…, se estropee… o simplemente deje de funciona, en un periodo determinado de tiempo de uso.
Por poner un ejemplo, en el documental que hoy comentamos, titulado la “Obsolescencia Programada”, (que podréis ver al final del post) nos demuestra como una impresora de la marca X, deja de funcionar repentinamente. Cuando su propietario la lleva a distintos servicios técnicos, recibe la misma respuesta en todos ellos, “no merece la pena repararla… es más barato comprar una nueva….”
Ante tal frustración decide investigar a través de internet descubriendo que la mayoría de impresoras vienen programadas para dejar de funcionar automaticamente al llegar a un número determinado de copias. Y que de esta forma, estemos obligados a comprar una nueva.
Igualmente el propietario de la impresona, confirma igualmente en distintos foros a través de la red, que lo que le ha ocurrido, es un caso común, pero que existe una solución. Ésta, no es otra que, descargar un pequeño programa informático que “resetea” el contador de la impresora y lo vuelve a poner a cero. Tras esta sencilla operación, y para asombro de su perplejo propietario, la impresora vuelve a funcionar perfectamente. A pesar de que una y otra vez, todos los servicios técnicos le habían indicado que no había reparación posible.
Como en el ejemplo anterior, el documental nos muestra multitud de casos similares con multitud de otros productos, demostrando como opera la industria de consumo, “diseñando y programando todos los aparatos para que tengan una vida útil determinada…”.
Flagrante, es tambíen el caso de las bombillas incandescentes, que por un acuerdo entre todos sus fabricantes, acordaron que, éstas, no podrían durar más de 1.000 horas encendidas, (anteriormente las fabricaban para que duraran unas 2.500 horas). Curiosamente y como contrapunto, en el parque de bomberos de Livermore en California, continúa encendida ininterrupidamente una bombilla desde 1901, hace ahora justo 111 años lo que equivaldría 972.360 horas.
Como lo interesante es el documental, y no que os lo cuente, os lo dejo para que lo veáis, y como siempre, sacar vuestra propia conclusión…
Fuente del vídeo: http://www.youtube.com/user/infopacense
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